Somos torpes o demasiado cautos, pensamos que no cae lo que arrojamos,creemos que es eterno este conjuro,que la batalla es nuestra o de ninguno. Juntos vivimos y sucumbimos juntos .Pero esa destrucción es una broma ,un detalle, una ráfaga ,un vestigio, un abrirse y cerrarse ,el paraíso. Ya nuestra intimidad es tan inmensa que la muerte la esconde en su vacío.
Quiero que me relates el duelo que te callas .Por mi parte te ofrezco mi última confianza.

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