Vistas de página en total
martes, 30 de agosto de 2011
Con la tristeza reflejada en sus ojos, se quedó quieto viéndolo desaparecer. Pero, no era una tristeza humana, pensó Simón.Sus ojos contenían la tristeza de siglos, como si el borde afilado de la tristeza humana se hubiera desgastado hasta irse suavizando con el paso de los años, igual que el agua del mar desgasta el canto afilado del vidrio.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Archivo del blog
- febrero (1)
- enero (5)
- diciembre (12)
- septiembre (2)
- agosto (4)
- julio (8)
- junio (12)
- mayo (7)
- abril (13)
- marzo (5)
- febrero (4)
- enero (13)
- diciembre (12)
- noviembre (20)
- octubre (14)
- septiembre (41)
- agosto (44)
- julio (24)
- junio (14)
- mayo (32)
- abril (38)
- marzo (36)
- febrero (22)
- enero (2)
- diciembre (3)
- noviembre (12)
- octubre (16)
- septiembre (16)
- agosto (34)
- julio (20)
- junio (25)
- mayo (25)
- marzo (5)
- febrero (12)
- enero (17)
- diciembre (42)
- noviembre (55)
- octubre (36)
- septiembre (28)
No hay comentarios:
Publicar un comentario