Odio estas cadenas. Sin embargo no las puedo soltar, están metidas en mi carne con clavos y candados. Y aunque a veces duelan y tiren de mi, no puedo hacer otra cosa que amarlas. Amo a cada una de mis cadenas, a cada una de manera diferente pero con la misma seguridad de que no puedo cortarlas. Me encuentro atada mientras la oscuridad de alguna de ellas va cubriéndolas. Y yo.. que me encuentro sonriendo aún con dolor, voy utilizando todas mis fuerzas, todo mi potencial aún con dificultad para limpiar todo resquicio de oscuridad, para que no se oxiden, para que no se ensucien, para que sigan brillando por ellas mismas y por mí para siempre.
Vistas de página en total
martes, 13 de marzo de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Archivo del blog
- febrero (1)
- enero (5)
- diciembre (12)
- septiembre (2)
- agosto (4)
- julio (8)
- junio (12)
- mayo (7)
- abril (13)
- marzo (5)
- febrero (4)
- enero (13)
- diciembre (12)
- noviembre (20)
- octubre (14)
- septiembre (41)
- agosto (44)
- julio (24)
- junio (14)
- mayo (32)
- abril (38)
- marzo (36)
- febrero (22)
- enero (2)
- diciembre (3)
- noviembre (12)
- octubre (16)
- septiembre (16)
- agosto (34)
- julio (20)
- junio (25)
- mayo (25)
- marzo (5)
- febrero (12)
- enero (17)
- diciembre (42)
- noviembre (55)
- octubre (36)
- septiembre (28)

No hay comentarios:
Publicar un comentario