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lunes, 3 de diciembre de 2012

Yo...

Yo... me siento agradecida por los buenos momentos que me suceden cada día, por estar rodeada de momentos felices, pero también me siento un poco triste, muy humana y aún con fuerzas y esperanzas por los momentos no tan buenos, por los malentendidos, pero sobre todo por las cosas que quiero que se entiendan. Si pudiéramos transferir sentimientos de manera clara, con sólo tocarnos... Si pudiera explicar, si pudieran verme realmente en aquellas acciones tan terroríficas que ven. Si pudiera inundar de luz la soledad, la rabia, la tristeza y los malos pensamientos... ya no sólo los de los demás, sino los míos propios también. Pero he empezado a ser y a ver que para que los demás vean todo lo bueno que existe dentro de ti y confíen en ti hagas lo que hagas, primero debes de ver todo bueno y confiar ciegamente en los demás hagan lo que hagan...porque a veces pecamos de miedos, de rumores, de ideas absurdas creadas por el miedo y de malentendidos creados por la pecaminosidad(*) del cerebro de pensar retorcido debido quizás a la sociedad que nos rodea hoy en día. 


*Este término viene de la palabra pecaminoso que significa del pecado, del pecador o relativo a ello. Atribuyo esta palabra como adjetivo del cerebro ya que a veces éste peca de pensar de manera negativa ya sea sobre algún tema o sobre los demás. 

Y a este texto, hoy le pongo melodía, una melodía de una serie que estoy viendo: sukitte iinayo, a mi personalmente me hace querer ser mejor persona, me ayuda a no olvidarme de todos esos valores y sentimientos que quiero potenciar dentro de mi. 

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