¿Cómo el amor configura el cerebro? Cuando conocemos a alguien interesante, invade nuestra sinapsis como un virus, activando neuroquímicos que alimentan la atracción, excitación e incluso obsesión. Nos distraemos. Pensamos en ese alguien especial todo el tiempo. Pero no sólo estamos pensando en ellos. Estamos construyendo un modelo interno.Una simulación que nos ayuda a predecir lo que pensarán o sentirán. Pero las relaciones tienen problemas cuando la simulación choca con la realidad. Lo que plantea la siguiente pregunta, ¿realmente nos enamoramos de otra persona, o sólo de la idea de quien creemos que es?
¿Por qué nos liamos con las relaciones? Los neuropsiquiatras dicen que estamos destinados a conexiones intimas. Añoramos el amor aunque la realidad es que termina siendo un dolor de cabeza dejando nuestras delicadas psiquis dañadas o destrozadas. ¿Por qué nos ponemos a jugar a las probabilidades? Supongo que porque sólo hay que hacerlo bien una vez. Y cuando lo es, lo sabemos. Incluso la memoria de una plena relación puede sostenernos. Y nos recuerda que, aunque podamos estar deprimidos en un momento concreto nunca estamos realmente solos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario